Primer párrafo: “El asesino de la luna” de Noel Clarasó

“Pasiones, acciones y reacciones de un hombre que pretendió comprender demasiado pronto el sentido de la vida, escritas según una referencia de tercera persona, hecha de memoria sobre un relato original de viva voz. En el relato estaba la vida de un hombre; en la referencia la de otro, y en este libro la de todos, yo incluido. Quédate, lector, con la que más te guste de las tres cosas”.

El Beosound Level de Bang & Olufsen

Bang & Olufsen fue fundada en 1925 en Struer, una pequeña ciudad en la parte noroeste de Dinamarca, por dos jóvenes ingenieros emprendedores, Peter Bang y Svend Olufsen.

Crearon una empresa que se convertiría en un icono del diseño internacional y en un símbolo mundial de excelencia audiovisual. Hoy, Bang & Olufsen es mundialmente conocido por su distintiva gama de sistemas de música de calidad y altavoces de alto rendimiento; productos que combinan excelencia tecnológica con atractivo emocional en un lenguaje de diseño sensacional.

Ahora lanzaron una potente configuración de cinco controladores ofrece un sonido envolvente de rango completo que se adapta según la orientación del altavoz. Buenos graves dinámicos cuando se colocan en posición plana, y una claridad incomparable cuando está en posición vertical o un escenario sonoro envolvente como colgarlo sobre la pared.

La compensación de sala activa permite a Beosound Level adaptar la calidad de audio para complementar cualquier espacio, ya sea grande, pequeño, ocupado o escaso.

El resultado es una experiencia auditiva clara y detallada en todo momento por U$S 1650.

¿Por qué preferimos los libros en papel?

El cerebro humano puede percibir un texto en su totalidad como una especie de paisaje físico. Cuando leemos, construimos una representación mental del texto. Al pasar las páginas de un libro de papel, se realiza una actividad similar a dejar una huella tras otra por un sendero, hay un ritmo y un registro visible del transcurrir de las hojas impresas.

La reconocida revista Scientific American publicó un artículo que pretende explicar esta paradoja: en la época de la hiperconectividad, cuando cada vez tenemos más equipos que nos permiten leer y contamos con acceso a bibliotecas enteras en formato electrónico, muchos siguen prefiriendo el papel. El libro tradicional, la revista, el diario, siguen siendo favoritos.

Nosotros no hemos nacido con circuitos cerebrales dedicados a la lectura, porque la escritura se inventó hace relativamente poco tiempo en nuestra evolución: alrededor de cuatro milenios antes de Cristo. En la niñez, el cerebro improvisa nuevos circuitos para leer y para ello usa parte de otros dedicados al habla, a cuya habilidad se suma la coordinación motora y la visión.

El cerebro comienza a reconocer las letras en base a líneas curvas y espacios y utiliza procesos táctiles que requieren los ojos y las manos. Los circuitos de lectura de los niños de 5 años muestran actividad cuando practican la escritura a mano, pero no cuando se escriben las letras en un teclado.

Más allá de tratar a las letras individuales como objetos físicos, el cerebro humano puede percibir un texto en su totalidad como una especie de paisaje físico. Cuando leemos, construimos una representación mental del texto. La naturaleza exacta de tales representaciones permanece clara, pero algunos investigadores creen que son similares a un mapa mental que creamos de un terreno, como montañas y ciudades, y de espacios físicos de interior, tales como departamentos 
y oficinas.
En paralelo, en la mayoría de los casos, los libros de papel tienen una topografía más evidente que el texto en pantalla. Un libro de papel abierto presenta dos dominios claramente definidos: páginas de izquierda y derecha y un total de ocho esquinas en las que uno se orienta. Al pasar las páginas de un libro de papel se realiza una actividad similar a dejar una huella tras otra por un sendero, hay un ritmo y un registro visible del transcurrir de las hojas. Todas estas características permiten formar un mapa mental, coherente, del texto.

En contraste, la mayoría de los dispositivos digitales interfieren con la navegación intuitiva de un texto y a pesar de que los e-readers (libros electrónicos) y tabletas replican el modelo de páginas, estas son efímeras. Una vez leídas, esas páginas se desvanecen.

“La sensación implícita de dónde usted está en un libro físico se vuelve más importante de lo que creíamos”, dice el artículo de la revista Scientific American. También pone en cuestión que los fabricantes de libros electrónicos hayan pensado lo suficiente sobre cómo es posible visualizar dónde está el lector en un libro.

En un trabajo sobre comprensión de texto, al comparar alumnos que leyeron en papel con otros que leyeron un texto en versión PDF en la pantalla, se concluyó que los primeros tuvieron mejor rendimiento.

Otros investigadores están de acuerdo con que la lectura basada en pantallas puede empeorar la comprensión, ya que es mentalmente más exigente e incluso físicamente más cansadora que la lectura en papel. La tinta electrónica refleja la luz ambiental al igual que la tinta de un libro de papel, pero las pantallas de ordenadores, teléfonos inteligentes y tabletas hacen brillar la luz directamente en los rostros de las personas y la lectura puede causar fatiga visual, dolores de cabeza y visión borrosa. En un experimento realizado por Erik Wästlund, de la Universidad de Karlstad en Suecia, las personas que tomaron una prueba de lectura comprensiva en un equipo electrónico obtuvieron calificaciones más bajas e informaron mayores niveles de estrés y cansancio que las personas que completaron en papel.

Las investigaciones más recientes sugieren que la sustitución del papel por pantallas a una edad temprana tiene desventajas. En 2012, un estudio en el Joan Ganz Cooney Center en la ciudad de Nueva York reclutó 32 parejas de padres e hijos de 3 a 6 años de edad. Los niños recordaron más detalles de las historias que leyeron en el papel pese a que las digitales estaban complementadas con animaciones interactivas, videos y juegos, que en realidad desviaban la atención lejos de la narrativa.
Como resultado de un trabajo que involucró el seguimiento de una encuesta de 1.226 padres se informó que, al leer juntos, la mayoría de ellos y sus niños prefirieron libros impresos sobre los libros electrónicos. Al leer los libros de papel a sus niños de 3 a 5 años de edad, los niños podían relatar la historia de nuevo a sus padres, pero al leer un libro electrónico con efectos de sonido, los padres con frecuencia tuvieron que interrumpir su lectura para pedir al niño que dejara de jugar con los botones y recuperara la concentración en la narración. Tales distracciones finalmente impidieron comprender incluso la esencia de las historias.

Muchas personas aseguran que cuando realmente quieren centrarse en un texto, lo leen en papel. Por ejemplo, en una encuesta realizada en 2011 entre estudiantes de posgrado en la Universidad Nacional de Taiwan, la mayoría aseguró que navegaba algunos párrafos de un artículo en línea antes de imprimir todo el texto para una lectura más a fondo. Y en una encuesta realizada en 2003 en la Universidad Nacional Autónoma de México, cerca del 80 por ciento de los 687 estudiantes dijo preferir leer el texto impreso.

Encuestas e informes sobre los consumidores sugieren que los aspectos sensoriales de la lectura en papel importan a la gente más de lo que cabría suponer: la sensación de papel y tinta; la opción de suavizar o doblar una página con los dedos, el sonido distintivo de pasar una página, la posibilidad de subrayar, de detenerse y tomar nota, hacen que se elija más el papel. Para compensar este déficit sensorial, muchos diseñadores digitales tratan de hacer que la experiencia de los lectores electrónicos –en inglés, e-reader– esté tan cerca de la lectura en formato de papel como sea posible.

La composición de la tinta electrónica se asemeja a la química típica de la tinta, y el diseño sencillo de la pantalla del Kindle se parece mucho a una página en un libro de papel. Sin embargo, estos esfuerzos –que fueron replicados por su competidora Apple iBooks– hasta ahora tienen más efectos estéticos que prácticos.

El desplazamiento vertical puede no ser la forma ideal de navegar un texto tan largo y denso como en los libros de muchas páginas, pero medios como el New York Times , el Washington Post y ESPN crearon atractivos artículos, altamente visuales, que no pueden aparecer en la impresión, ya que combinan texto con películas y archivos de sonido.

Es probable que el organismo de los nuevos nativos digitales cree otras redes neuronales que les permitan preferir lo electrónico al papel, pero mientras tanto, hoy el resto de la población sigue prefiriendo el contacto con las históricas hojas.

15 cosas que todo hombre debería tener según Tom Ford

Tom Ford es un diseñador de modas y director de cine estadounidense que fue director creativo de Gucci e Yves Saint Laurent.

Se lo conoce como “el salvador de Gucci”, ya que asumió la dirección artística de la compañía y la llevó de estar casi en la bancarrota a ser una empresa de U$S 4.300 millones.

Conocido por su estilo, escribió cuáles son las quince cosas que todo hombre que se precie de tal debería tener.

  1. Sentido del humor
  2. Leer diariamente un periódico.
  3. Ser bueno en un deporte al que además ame.
  4. Pinzas.
  5. Una buena colonia que se convierta en su firma.
  6. Un traje oscuro bien cortado.
  7. Un par de zapatos clásicos negros con cordones.
  8. Un blazer elegante.
  9. Un par perfecto de jeans oscuros.
  10. Muchas camisas de algodón blancas e impecables.
  11. Usar siempre calcetines y ropa interior nuevos. (se deben desechar los viejos cada seis meses).
  12. Un esmoquin clásico.
  13. Un hermoso reloj de día con correa de metal.
  14. Unas gafas de sol perfectas.
  15. Dentadura perfecta. Si no la tiene, ahorrar y hacer que la arreglen.

Consejo Extra: Los hombres jamás deben usar pantalones cortos a menos que estén muy cerca de una piscina. 

Frases de Frank Underwood en “House of Cards” para no olvidar

El actor Kevin Spacey protagonizó la serie de Netflix “House of Cards” creando un personaje muy popular e inolvidable: Frank Underwood. Quien generó furor por sus frases ácidas y cínicas dentro de la política, pero también se han hecho populares en otros entornos.

Algunas de esas frases que destaco son muy aplicables al momento político que vive hoy en día la Argentina.

El dinero puede ser una gran mansión en Sarasota que empieza a derrumbarse en 10 años. El poder es una sólida construcción de piedra que perdura por siglos.

A veces, la mejor manera de ganar el respeto de tus superiores consiste en desafiarlos.

El éxito es una mezcla de preparación y suerte.

El poder es mucho como las bienes raíces, todo es sobre ubicación, ubicación, ubicación. Mientras más cerca estés a la fuente, el valor de tu propiedad será más alto.

Siempre he detestado la necesidad de dormir. Al igual que la muerte, pone incluso a los hombres más poderosos de espaldas.

Para algunas personas, el orgullo es su punto fuerte y también su debilidad; si consigues parecer humilde delante de ellos, harán cualquier cosa que les pidas.

Solo hay una regla: cazar o ser cazado.

Hay dos clases de dolor, el dolor que te hace fuerte y el dolor inútil, ese dolor que sólo provoca sufrimiento. No tengo paciencia por las cosas inútiles.

El camino hacia el poder está pavimentado de hipocresía.

No somos nada más ni nada menos que lo que escogemos revelar de nosotros.

Hay muchas cosas sagradas a las que les tengo respeto, las reglas no están entre ellas.

Hay dos tipos de vicepresidentes: los que se dejan pisotear y los que pisotean. ¿Cuál creen que pretendo ser?

La generosidad también es una forma de poder.

La democracia está tan sobrevalorada.

La naturaleza de las promesas es que permanecen inmunes a los cambios según las circunstancias.

Los amigos son los peores enemigos.

No existe la Justicia. Solo partes satisfechas.

Quizás crean que soy un hipócrita. Pues deberían hacerlo.

La naturaleza de las promesas es que permanecen inmunes a los cambios según las circunstancias.

¿Qué pasa con el dinero?

Aquí la lección más importante sobre el dinero dictada por Warren Buffett.

Si el mundo se convierte en un mundo en el que los gobiernos pueden emitir cada vez más dinero y tener tasas de interés negativas a lo largo del tiempo, y seguir gastando dinero , e incurrir en más y más deudas en relación con la capacidad productiva, pensaría que probablemente sea la pregunta más interesante que he visto en economía.


Esta descripción de Buffett explica por qué recientemente vendió muchas de sus acciones bancarias estadounidenses y puso el dinero de su empresa en oro y en letras del tesoro.

La inflación se está afianzando y cuando los precios suben, el valor del dinero disminuye. La inflación es un impuesto oculto sobre el dinero.

En Argentina estamos muy acostumbrados a vivir con alta inflación, pero ahora el le tema es que las tasas pueden ser negativas y muy malo para el ahorrista o inversor, porque significa que se deberá pagar para almacenar el dinero. Estamos entrando a un territorio inexplorado.

Mientras multimillonarios como Warren Buffett están saliendo de las acciones y corriendo hacia la seguridad, la gente común apuestan en su contra.

La burbuja del mercado de valores
Un desempleo récord, una crisis sanitaria mundial y una pérdida de fe en la democracia están provocando protestas en todo el mundo. A pesar de eso los mercados de valores están batiendo récords. La pregunta es si no estamos frente a un desastre a punto de ocurrir.

Por su parte George Soros dijo: “Los inversores están en una burbuja alimentada por la liquidez de la Fed” .

Mientras se regala dinero gratis a través de estímulos económicos y se imprimen grandes cantidades de dinero de la nada, la velocidad del dinero ha bajado. (La velocidad del dinero solo significa cuántas veces un dólar pasa por las manos de varias personas).

Cuando se crean grandes cantidades de dinero de la nada y esa moneda no se gasta, cuando ese dinero finalmente se gasta, puede llevar a cantidades de inflación mayores de lo normal que devalúan el dinero por el que ha trabajado duro.

Primer párrafo: “La invención de Morel” de Adolfo Bioy Casares

Hoy en esta isla, ha ocurrido un milagro: el verano se adelantó. Puse la cama cerca de la pileta de natación y estuve bañándome, hasta muy tarde. Era imposible dormir. Dos o tres minutos afuera bastaban para convertir en sudor el agua que debía protegerme de la espantosa calma. A la madrugada me despertó un fonógrafo. No pude volver al museo, a buscar las cosas. Hui por las barrancas. Estoy en los bajos del sur, entre plantas acuáticas, indignado por los mosquitos, con el mar o sucios arroyos hasta la cintura, viendo que anticipé absurdamente mi huida.

Esta novela fue llevada al cine por el francés Alain Resnais bajo el título de Last year at marienbad, con la cual ganó el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia de 1961.