¿Por qué Keynes no es para Latinoamérica?

Keynes

El debate entre keynesianos y liberales es cada vez más áspero en América Latina, y el punto es que el keynesiano puede incentivar una economía en receso, pero no crear la condiciones necesarias para el desarrollo económico. El keynesianismo nació y funcionó en sociedades desarrolladas.

En una Latinoamérica de gobiernos con rasgos autoritarios e instituciones débiles e inestables, no deja de ser una manipulación populista el mencionar a Keynes como gurú, porque les sirve para mantener el corporativismo, el clientelismo y la emisión descontrolada de moneda, y nada de esto es Keynes.

El mismo Keynes decía que el problema del socialismo es que odian las instituciones existentes, y creen que el verdadero bien resultará sencillamente de derribarlas.

“El problema político de la humanidad es combinar tres cosas: la eficiencia económica, la justicia social, y la libertad individual”. John Maynard Keynes

Los gobiernos populistas son especialistas en escudarse en Keynes y hablar de “Política de bienestar”. El problema es que la política de bienestar provoca inflación, déficit fiscal, burocratización excesiva del Estado, trabajo caro e ineficiente, cansancio en las clases medias, que pagan impuestos para mantener a los desocupados y dependendientes beneficiados del paternalismo estatal.

Alguno me dirá que soy un insensible a los problemas y miserias ajenas, pero la historia dice que aquellos que se propusieron implantar el bien absoluto sobre la tierra -cristianos y comunistas- dieron origen al mal radical.

Montesquieu decía que los hombres no son ni tan malos ni tan buenos, y si bien es verdad que hay pocos virtuosos, no hay ninguno que no pueda serlo.

La solidaridad necesaria para que exista una sociedad no proviene de la bondad espontánea de los hombres, sino de un pacto entre múltiples organismos individuales.

Una democracia debería sustituir las corporaciones políticas por acuerdo de partidos; los mitos por conocimiento histórico; ideología por espíritu crítico; estatismo por sociedad civil; y comunitarismo por asociación de individuos autónomos. Todo esto sabiendo que una sociedad democrática es un permanente equilibrio inestable.

La falta de rigor científico supone un grave delito intelectual en la actualidad, pero nadie es juzgado por esto. Creo que con lo que ignoran se hacen las enciclopedias. Es más, los que apoyan las “decisiones populares” no tiene en cuenta que el circo romano, la hoguera de la inquisición, la caza de brujas, la guillotina, los linchamientos, los pogromos, los genocidios fueron aprobados espontáneamente por los pueblos y también fueron “decisiones populares”. Se olvidan que cuando se discrimina se deja de ser individuo para pasar a ser especie.

Otro populista que confunde con sus discursos es el actual Papa. Parece olvidar que la igualdad, que tanto pregona, en el cristianismo es ante Dios y en el más allá; no en esta Tierra ni entre los hombres. Los hombres nacen desiguales y la igualdad es una conquista lograda por la acción y la voluntad humana. Además, la preocupación del cristianismo por los pobres, surgió en el Siglo XIX después de la aparición del socialismo y como un modo de contrarrestarlo.

La igualdad y la libertad no se oponen entre ellas, sino que la primera enfrenta a la desigualdad y la segunda a la opresión. En los gobiernos totalitarios la política domina la economía y desaparecen los límites entre lo público y lo privado.

“El poder corrompe, el poder absoluto corrompe mucho más”. Lord Action

En Argentina, y en otros países de Latinoamérica, hemos visto cómo la corrupción necesita impunidad y esta exige poder, porque el problema de la democracia no es la elección en sí, sino el control de los gobernantes.

La sociedad civil es incapaz de autocrítica, predispuesta a librarse de toda responsabilidad, y adoptar un papel de víctima inocente. Recuerdo que en la crisis del 2001 la consigna era “¡Qué se vayan todos!” y el resultado fue que volvieron todos y se quedaron los peores.

¿Al final tendremos que aceptar que Malraux tenía razón, al afirmar que los pueblos tienen los gobiernos que se le parecen?

Los 16 Consejos de Borges a Escritores

jlb

Según Jorge Luis Borges en literatura es preciso evitar:

Las interpretaciones demasiado inconformistas de obras o de personajes famosos. Por ejemplo, describir la misoginia de Don Juan, etc.

Las parejas de personajes groseramente disímiles o contradictorios, como por ejemplo Don Quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y Watson.

La costumbre de caracterizar a los personajes por sus manías, como hace, por ejemplo, Dickens.

En el desarrollo de la trama, el recurso a juegos extravagantes con el tiempo o con el espacio, como hacen Faulkner, Borges y Bioy Casares.

En las poesías, situaciones o personajes con los que pueda identificarse el lector.

Los personajes susceptibles de convertirse en mitos.

Las frases, las escenas intencionadamente ligadas a determinado lugar o a determinada época; o sea, el ambiente local.

La enumeración caótica.

Las metáforas en general, y en particular las metáforas visuales. Más concretamente aún, las metáforas agrícolas, navales o bancarias. Ejemplo absolutamente desaconsejable: Proust.

El antropomorfismo.

La confección de novelas cuya trama argumental recuerde la de otro libro. Por ejemplo, el Ulysses de Joyce y la Odisea de Homero.

Escribir libros que parezcan menús, álbumes, itinerarios o conciertos.

Todo aquello que pueda ser ilustrado. Todo lo que pueda sugerir la idea de ser convertido en una película.

En los ensayos críticos, toda referencia histórica o biográfica. Evitar siempre las alusiones a la personalidad o a la vida privada de los autores estudiados. Sobre todo, evitar el psicoanálisis.

Las escenas domésticas en las novelas policíacas; las escenas dramáticas en los diálogos filosóficos.

Evitar la vanidad, la modestia, la pederastia, la ausencia de pederastia, el suicidio.

La historia de la inflación en Argentina año por año

100mil

Juan Perón
1947: 15%
1948: 19%
1949: 34%
1950: 22%
1951: 50%
1952: 19%
1953: -0.7%
1954: 16%
1955: 7.5%

Pedro Aramburu
1956: 16.7%
1957: 25.6%
1958: 50.7%

Arturo Frondizi / José María Guido
1959: 101.6%
1960: 18.5%
1961: 16.4%
1962: 30.7%
1963: 23.8%

Arturo Illia
1964: 18%
1965: 38%
1966: 30%

Juan Carlos Onganía / Alejandro Lanusse
1967: 27.4%
1968: 9.6%
1969: 6.7%
1970: 22%
1971: 39%
1972: 64%
1973: 44%

Juan Perón / Isabel Perón
1974: 40%
1975: 335%

Jorge Videla / Roberto Viola / Leopoldo Galtieri / Reynaldo Bignone
1976: 347%
1977: 160%
1978: 170%
1979: 140%
1980: 88%
1981: 131%
1982: 210%
1983: 434%

Raúl Alfonsín
1984: 688%
1985: 385%
1986: 82%
1987: 175%
1988: 388%
1989: 4624%

Carlos Menem
1990: 1334%
1991: 84%
1992: 17.5%
1993: 7.4%
1994: 3.9%
1995: 1.6%
1996: 0.1%
1997: 0.3%
1998: 0.7%
1999: -1.8%

Fernando De la Rúa
2000: -0.7%
2001: -1.5%

Eduardo Duhalde
2002: 40.9%

Néstor Kirchner
2003: 3.7%
2004: 6.1%
2005: 12.3%
2006: 10.7%
2007: 22.0%

Cristina Fernández de Kirchner
2008: 23.0%
2009: 14.7%
2010: 27.0%
2011: 22.8%
2012: 27.0%
2013: 28.0%
2014: 37.0%
2015: 26.9%

Mauricio Macri
2016: 40.1%
2017: 24.8%
2018: 47,6%
2019: 53.8%

Alberto Fernández
2020: %
2021: 0%
2022: 0%
2023: 0%

Manifiesto de Adolfo Domínguez

dominguez

Adolfo Domínguez Fernández nació en Trives, un pueblo de Ourense el 14 de mayo de 1950. Sus padres tenían una sastrería. Estudió arte y cine en París. En 1976 Adolfo Domínguez abre su primera tienda en la ciudad de Ourense, donde presentó su primera colección de Hombre. La llamó Adolfo Domínguez.

“La arruga es bella” se convierte en 1984 en el eslogan más icónico de esta marca y de toda la moda española, refiriéndose al uso del lino en su colección, material que nace del amor a la sustentabilidad y ecología de Adolfo Domínguez.

A finales de los 80, se convierte en uno de los diseñadores españoles más prestigiosos.

Miami Vice fue una serie de los 80 muy popular, donde Domínguez vistió a sus protagonistas con trajes de lino y camisetas. Llega a las Pasarelas de Paris en 1986. En 1993 viste a la Barbie. Realiza los uniformes de la compañía de aviación Iberia.

Lanza su primera fragancia en 1990, se llamó Agua Fresca. Fue el primer diseñador español en lanzar un perfume bajo su nombre. Luego, nace uno de los perfumes más vendidos Agua Fresca de Rosas.

También se convierte en la primera marca de moda en cotizar en la bolsa en 1997. Y se expandió por varios continentes.

Recibe La Aguja de Oro del Ministerio de Cultura de España, uno de los galardones más prestigiosos del sector, también recibió el premio Lifetime Achievement que otorga la Miami Fashion Weekend.

Tiene línea de hombre, mujer, línea joven, niños, complementos, joyería artesanal, fragancias, línea de mascotas.

Es quizás uno de los primeros diseñadores que se une a la moda sustentable en el 2007, donde declara “Somos los hijos de la tierra, no sus dueños” bajo este lema Adolfo Domínguez se une al Proyecto Climático y se compromete a incorporar prácticas que respetan el medio ambiente.

Su tienda en la calle Serrano, es un espacio en el que lo natural se funde con lo contemporáneo, en diferentes ambientes y localizaciones, y que acoge el showroom de la firma y un coffee lounge especializado en comida vegetariana.

El 15 de octubre de 2018, Adolfo Domínguez, publica Juan Griego, una novela ambientada en la Argentina.

Este es el manifiesto de Adolfo Domínguez

Dicen que el mundo es de los jóvenes.

Solo importa lo último, lo nuevo, lo que acaba de salir.

Pero los viejos saben cosas. Los viejos han visto.

Y saben que no todo lo nuevo es necesariamente mejor.

Saben que lo que hoy está de moda, mañana puede ser solo un mal recuerdo.

Que es mejor tener cuatro camisas buenas en el armario que una nueva cada mes viajando del armario al cajón.

Que hay algo absurdo en comprar algo y no usarlo.

Que no hay que comprar más, sino elegir mejor.

En Adolfo Domínguez nos gusta escuchar a los viejos.

En realidad, todos deberíamos hacerlo más a menudo.