Los océanos, cada vez más cálidos

oceano

Se estima que la mayor parte del oxígeno disponible en la Tierra proviene de los mares.

Sin embargo, los océanos sufren, desde hace años, la amenaza del calentamiento global, que pone en jaque la supervivencia de las especies marinas y conduce inevitablemente al aumento del nivel del agua. Y es que no solo la temperatura media de la Tierra está en aumento, sino también la de los océanos, que se calientan gradualmente desde mediados del siglo pasado.

Esta infografía del Centro Nacional de Información Medioambiental de EE. UU.

Los 100 mejores libros de la historia

EscritorLa siguiente selección generará polémicas porque siempre los rankings los generan.

Esta selección es del Club del Libro Noruego quien afirma que Don Quijote de la Mancha es la mejor obra literaria jamás escrita.
Entre los libros mencionados se encuentran obras latinoamericanas como Ficciones, de Jorge Luis Borges, Cien Años de Soledad y El amor en tiempos de cólera, de Gabriel García Márquez, y Pedro Páramo, de Juan Rulfo.

La lista está ordenada por apellido del autor

Poema de Gilgamesh, Anónimo
Libro de Job (de la Biblia), Moisés
Las mil y una noches, Anónimo
Saga de Njál, Anónimo
Todo se desmorona, Chinua Achebe
Cuentos infantiles , Hans Christian Andersen
Divina Comedia, Dante Alighieri
Orgullo y prejuicio, Jane Austen
Papá Goriot, Honoré de Balzac
Molloy, Malone muere, El Innombrable, una trilogía, Samuel Beckett
Decamerón, Giovanni Boccaccio
Ficciones, Jorge Luis Borges
Cumbres Borrascosas, Emily Brontë
El extranjero, Albert Camus
Poemas, Paul Celan
Viaje al fin de la noche, Louis-Ferdinand Céline
Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes
Los cuentos de Canterbury, Geoffrey Chaucer
Relatos cortos, Antón Chéjov
Nostromo, Joseph Conrad
Grandes Esperanzas, Charles Dickens
Jacques el fatalista, Denis Diderot
Berlin Alexanderplatz, Alfred Döblin
Crimen y castigo, Fiódor Dostoievski
El idiota, Fiódor Dostoievski
Los endemoniados, Fiódor Dostoievski
Los hermanos Karamazov, Fiódor Dostoievski
Middlemarch, George Eliot
El hombre invisible, Ralph Ellison
Medea, Eurípides
¡Absalom, Absalom!, William Faulkner
El ruido y la furia, William Faulkner
Madame Bovary, Gustave Flaubert
La educación sentimental , Gustave Flaubert
Romancero gitano, Federico García Lorca
Cien años de soledad, Gabriel García Márquez
El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez
Fausto, Johann Wolfgang von Goethe
Almas muertas, Nikolai Gogol
El tambor de hojalata, Günter Grass
Gran Sertón: Veredas, João Guimarães Rosa
Hambre, Knut Hamsun
El viejo y el mar, Ernest Hemingway
Ilíada, Homero
Odisea, Homero
Casa de muñecas, Henrik Ibsen
Ulises, James Joyce
Relatos cortos, Franz Kafka
El proceso, Franz Kafka
El castillo, Franz Kafka
Shakuntala, Kālidāsa
El sonido de la montaña, Yasunari Kawabata
Zorba, el griego, Nikos Kazantzakis
Hijos y amantes, D. H. Lawrence
Gente independiente, Halldór Laxness
Poemas, Giacomo Leopardi
El cuaderno dorado, Doris Lessing
Pippi Calzaslargas, Astrid Lindgren
Diario de un loco, Lu Xun
Hijos de nuestro barrio, Naguib Mahfuz
Los Buddenbrook, Thomas Mann
La montaña mágica, Thomas Mann
Moby-Dick, Herman Melville
Ensayos, Michel de Montaigne
La historia, Elsa Morante
Beloved, Toni Morrison
Genji Monogatari, Murasaki Shikibu
El hombre sin atributos, Robert Musil
Lolita, Vladimir Nabokov
1984, George Orwell
Las metamorfosis, , Ovidio
Libro del desasosiego, Fernando Pessoa
Cuentos, Edgar Allan Poe
En busca del tiempo perdido, Marcel Proust
Gargantúa y Pantagruel, François Rabelais
Pedro Páramo, Juan Rulfo
Masnavi, Rumi
Hijos de la medianoche, Salman Rushdie
Bostan, Saadi
Tiempo de migrar al norte, Tayeb Salih
Ensayo sobre la ceguera, José Saramago
Hamlet, William Shakespeare
El rey Lear, William Shakespeare
Otelo, William Shakespeare
Edipo rey, Sófocles
Rojo y negro, Stendhal
Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy, Laurence Sterne
La conciencia de Zeno, Italo Svevo
Los viajes de Gulliver, Jonathan Swift
Guerra y paz, Lev Tolstói
Ana Karenina, Lev Tolstói
La muerte de Iván Ilich, Lev Tolstói
Las aventuras de Huckleberry Finn, Mark Twain
Ramayana, Valmiki
Eneida, Virgilio
Mahabhárata, Viasa
Hojas de hierba, Walt Whitman
La señora Dalloway, Virginia Woolf
Al faro, Virginia Woolf
Memorias de Adriano, Marguerite Yourcenar

Yuri Gagarin, un héroe del espacio

yuri gagarinAhora que han vuelto los viajes espaciales también volvieron los recuerdos de los astronautas.

Reconozco que siempre tuve una admiración especial hacia los astronautas. Ellos han estado donde muy poca gente podrá estar jamás y, además, tuvieron y tienen el coraje suficiente para hacerlo.

El pasado 9 de marzo Yuri Gagarin hubiese cumplido 86 años. Fue el primer ser humano en viajar al espacio. El próximo 12 de abril de 2021 se cumplirán 60 años de aquella proeza en la cual Gagarín salió de la atmósfera terrestre por primera vez y completó una órbita alrededor del planeta en algo más de una hora.

Más allá de las implicancias políticas que significaba que la Unión Soviética tomara el liderazgo en la carrera espacial por sobre los Estados Unidos, el viaje del astronauta ruso comprobaba que los humanos podían comer, beber y moverse sin problemas en el espacio, algo de lo cual dudaban los científicos de aquella época.

“Poiejali” (en marcha!) fueron las únicas palabras que Gagarin pronunció aquel 12 de abril de 1961 en el despegue. Esa frase se popularizó en toda Rusia y hoy en día es utilizada cuando una persona o grupo inicia una actividad difícil o desafiante de realizar.

Desde el espacio exterior también pronunció otra de frase célebre: “Pobladores del mundo, salvaguardemos esta belleza, no la destruyamos.”

Yuri Gagarin en MoscúYuri Gagarín, hijo de un carpintero y una ordeñadora, se convirtió en el héroe nacional soviético y hasta el propio presidente estadounidense, John Fitzgerald Kennedy, reconoció públicamente su hazaña.

A su regreso se le dedicaron películas, canciones, monumentos (foto), e incluso una plaza en Moscú. Todos los niños rusos querían ser cosmonautas.

Para el gobierno ruso Gagarín era el modelo de hombre a mostrarle al mundo, y para preservarlo se le prohibió cualquier actividad peligrosa. Nunca más volvió al espacio y hasta 1968 no consiguió recuperar su licencia de piloto, que le había sido retirada. Esta popularidad sumada a la imposibilidad de volar llevó a nuestro héroe a tener problemas con el alcohol y las mujeres, especialmente de violencia con su esposa.

Apenas recuperó su licencia de piloto Gagarin se estrelló con un MIG-15 el 27 de marzo de 1968. Tenía 34 años.

La cápsula “Vostok-1”, con la cual realizó el viaje, se encuentra en el Museo de la Cosmonáutica de Moscú, que al visitarlo nos recibe una colosal escultura de bronce de Yuri Gagarin quien nos da la bienvenida con los brazos extendidos y una enorme sonrisa.

¿Por qué Keynes no es para Latinoamérica?

Keynes

El debate entre keynesianos y liberales es cada vez más áspero en América Latina, y el punto es que el keynesiano puede incentivar una economía en receso, pero no crear la condiciones necesarias para el desarrollo económico. El keynesianismo nació y funcionó en sociedades desarrolladas.

En una Latinoamérica de gobiernos con rasgos autoritarios e instituciones débiles e inestables, no deja de ser una manipulación populista el mencionar a Keynes como gurú, porque les sirve para mantener el corporativismo, el clientelismo y la emisión descontrolada de moneda, y nada de esto es Keynes.

El mismo Keynes decía que el problema del socialismo es que odian las instituciones existentes, y creen que el verdadero bien resultará sencillamente de derribarlas.

“El problema político de la humanidad es combinar tres cosas: la eficiencia económica, la justicia social, y la libertad individual”. John Maynard Keynes

Los gobiernos populistas son especialistas en escudarse en Keynes y hablar de “Política de bienestar”. El problema es que la política de bienestar provoca inflación, déficit fiscal, burocratización excesiva del Estado, trabajo caro e ineficiente, cansancio en las clases medias, que pagan impuestos para mantener a los desocupados y dependendientes beneficiados del paternalismo estatal.

Alguno me dirá que soy un insensible a los problemas y miserias ajenas, pero la historia dice que aquellos que se propusieron implantar el bien absoluto sobre la tierra -cristianos y comunistas- dieron origen al mal radical.

Montesquieu decía que los hombres no son ni tan malos ni tan buenos, y si bien es verdad que hay pocos virtuosos, no hay ninguno que no pueda serlo.

La solidaridad necesaria para que exista una sociedad no proviene de la bondad espontánea de los hombres, sino de un pacto entre múltiples organismos individuales.

Una democracia debería sustituir las corporaciones políticas por acuerdo de partidos; los mitos por conocimiento histórico; ideología por espíritu crítico; estatismo por sociedad civil; y comunitarismo por asociación de individuos autónomos. Todo esto sabiendo que una sociedad democrática es un permanente equilibrio inestable.

La falta de rigor científico supone un grave delito intelectual en la actualidad, pero nadie es juzgado por esto. Creo que con lo que ignoran se hacen las enciclopedias. Es más, los que apoyan las “decisiones populares” no tiene en cuenta que el circo romano, la hoguera de la inquisición, la caza de brujas, la guillotina, los linchamientos, los pogromos, los genocidios fueron aprobados espontáneamente por los pueblos y también fueron “decisiones populares”. Se olvidan que cuando se discrimina se deja de ser individuo para pasar a ser especie.

Otro populista que confunde con sus discursos es el actual Papa. Parece olvidar que la igualdad, que tanto pregona, en el cristianismo es ante Dios y en el más allá; no en esta Tierra ni entre los hombres. Los hombres nacen desiguales y la igualdad es una conquista lograda por la acción y la voluntad humana. Además, la preocupación del cristianismo por los pobres, surgió en el Siglo XIX después de la aparición del socialismo y como un modo de contrarrestarlo.

La igualdad y la libertad no se oponen entre ellas, sino que la primera enfrenta a la desigualdad y la segunda a la opresión. En los gobiernos totalitarios la política domina la economía y desaparecen los límites entre lo público y lo privado.

“El poder corrompe, el poder absoluto corrompe mucho más”. Lord Action

En Argentina, y en otros países de Latinoamérica, hemos visto cómo la corrupción necesita impunidad y esta exige poder, porque el problema de la democracia no es la elección en sí, sino el control de los gobernantes.

La sociedad civil es incapaz de autocrítica, predispuesta a librarse de toda responsabilidad, y adoptar un papel de víctima inocente. Recuerdo que en la crisis del 2001 la consigna era “¡Qué se vayan todos!” y el resultado fue que volvieron todos y se quedaron los peores.

¿Al final tendremos que aceptar que Malraux tenía razón, al afirmar que los pueblos tienen los gobiernos que se le parecen?

Entrevista a Gay Talese desde Nueva York

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Pionero del nuevo periodismo, Gay Talese es un periodista y escritor estadounidense.

Después de graduarse entró en el diario The New York Times como “el chico de la fotocopiadora”. Luego de pasar por el ejército regresó a The New York Times donde estuvo por diez años en la sección deportes. Luego empezó a escribir columnas en las revistas The New Yorker, Time, Esquire y Harper’s Magazine.

Su artículo sobre Frank Sinatra, “Frank Sinatra has a cold”, fue elegido el mejor artículo publicado de la historia de la revista Esquire.

La vigencia del pensamiento de Abraham Lincoln

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Pese al paso de los años, el pensamiento y los conceptos de Abraham Lincoln, mantienen una tremenda vigencia.

No puedes ayudar a los pobres destruyendo a los ricos.

No puedes fortalecer al débil debilitando al fuerte.

No se puede lograr la prosperidad desalentando el ahorro.

No se puede levantar al asalariado destruyendo a quien lo contrata.

No se puede promover la fraternidad del hombre incitando al odio de clases.

No se puede formar el carácter y el valor mediante la eliminación de la iniciativa e independencia de las personas.

No se puede ayudar a las personas de forma permanente haciendo por ellos lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.

Lo inquietante es ¿cómo es posible que se siga debatiendo lo mismo para tener que volver a los conceptos de Lincoln?

Las 9 musas del olimpo

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Las nueve musas, nietas de Urano y Gea, nacieron luego de nueve noches seguidas de amor y sexo entre Zeus y Mnemósine. Fueron parte del séquito de Apolo como cantantes en las fiestas, y también acompañaban a los reyes para inspirarlos en las tomas de decisiones para gobernar.

Las nueve musas que inspiran a los filósofos y artistas son:

Calíope: La mayor de las musas, la de la bella voz. Musa de la elocuencia, la belleza y la poesía épica. Madre de Orfeo y Linus.

Clío: Musa de la historia. La historia dice que introdujo el alfabeto fenicio en Grecia. Madre de Jacinto, compañero de Apolo.

Erato: Musa de la poesía lírica-amorosa, suele ser representada con una lira.

Euterpe: Musa de la música, especialmente de la que se toca con la flauta. Se le atribuye la invención de la flauta doble.

Melpómene: Musa de la tragedia. Se la representa con un cuchillo en una mano y la máscara trágica en la otra.

Polimnia: Musa de los cantos sagrados y la poesía sacra. Se la representa con un semblante muy serio y una actitud meditativa. También es representada con el dedo sobre la boca, simbolizando así el silencio y la discreción.

Talía: Musa de la comedia y de la poesía bucólica. Se la representa con la máscara de la comedia.

Terpsícore: Musa de la danza y la poesía coral.

Urania: Musa de la astronomía, poesía didáctica y las ciencias exactas. Se la representa con una esfera en la mano izquierda, una espiga en la derecha y vestida con un manto cubierto de estrellas.

Curiosa historia de McCann

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Esta es una historia poco conocida de Harrison King McCann, uno de los fundadores de la célebre agencia de publicidad McCann/Erickson.

Cada vez que McCann conseguía un nuevo cliente compraba acciones de la empresa de ese cliente con el siguiente argumento:

“Estoy tan seguro de que nuestra creatividad va a hacer crecer su negocio, que también yo quiero beneficiarme de ese crecimiento”

Harrison King McCann comenzó su carrera laboral en un reconocido hotel en la ciudad de Nueva York, para luego pasar a ser ser gerente de publicidad de Telephone Company. En 1911 pasa  a Standard Oil Co. y más tarde decide crear su propia agencia H.K. McCann Co..

Él inventa el término “Marketing Total” poniendo énfasis en las Relaciones Públicas, la promoción de ventas y la investigación de mercados.

Debido a la gran depresión de 1929 se ve obligado a asociarse con Alfred Erickson, quien tenía 17 años de experiencia en el sector. Juntos lanzan la American Association of Advertising Agencies. Erickson fallece en 1934 y la agencia ya facturaba U$S 50 millones por año.

McCann queda a cargo de la agencia hasta su muerte en 1962.

100 años del Negroni

negroniEl Negroni es mi cóctel preferido. Fácil de preparar; la amargura justa para saciar la sed; lo suficientemente sexi para beber más de uno.

Si bien es una variación del clásico cóctel el Americano, que es una mezcla de Campari, vermú dulce y soda, servida con una rodaja de limón, en Europa se lo conocía como como Milano-Torino por sus ingredientes: Campari de Milán y Vermouth di Torino; durante la Ley Seca cambió de nombre porque era el cóctel favorito de los estadounidenses que iban de vacaciones por Italia. ¡Gracias Italia por tanto!

Ahora bien, en 1919, dice la leyenda, el Conde Camillo Negroni de Florencia, Italia, le pidió a su camarero en el Café Cassoni (hoy Caffè Giacosa) en la Via de ‘Tornabuoni que endureciera su Americano reemplazando la soda con gin. La historia dice que el cantinero también reemplazó el limón con una rodaja de naranja.

Algunos dicen que hay que servirlo con un solo hielo gigante, pero eso entra dentro de los gustos personales.

Cada década tuvo su Rey

Cada década tuvo sus cócteles emblemáticos. En los locos años veinte fue el reinado de Dry Martini que se mantuvo vigente varias décadas, y James Bond lo revolucionó con su ‘agitado, pero no revuelto’.

En los treinta el Gimlet fue sensación, especialmente después que Raymond Chandler en su novela El largo adiós le hiciera decir a su personaje Terry Lennox: ‘El auténtico gimlet es mitad gin mitad jugo de lima Rose’s y nada más. Le da mil patadas al Martini’.

En la década del 40, y con la ciudad de New York en su esplendor, el Manhattan fue el must de la época. Whisky, vermú y angostura, y, decorado con una cereza roja, sigue siendo un clásico en cualquier bar que se precie de tal.

En los años 50 los cócteles se inclinaron hacia sabores más dulces y hacia bebidas caribeñas. El Mojito, inventado en La Habana, Cuba, se volvió popular por esa mezcla tan exótica de ron, azúcar, menta, lima y soda. Dulce y fresco. Ernest Hemingway fue su fan número uno y lo difundió mundialmente, luego se sumaron influencers como Brigitte Bardot, Nat King Cole y Erroll Flynn entre otros.

Los años 60 tuvieron dos reyes: El muy femenino cóctel Alexander y el reposicionamiento del muy masculino Bloody Mary. El Alexander lleva brandy, crema de cacao, crema de leche y un poco de nuez moscada. Hay que beberlo en forma pausada y con buena conversación. Distinto es el Bloody Mary que lleva vodka, jugo de tomate, jugo de limón, salsa inglesa y salsa tabasco. Es un cóctel explosivo que simbolizó a la guerra fría.

Llegaron los años 70 y entró en escena el Tequila sunrise. Tequila, jugo de naranja y jarabe de granadina. Sus colores nos llevaban a la época dorada de Acapulco pese a que su origen se encuentra en el Arizona Biltmore Hotel.

En la década de 1980 la Piña colada arrasó con todo. La combinación de ron, crema de coco y jugo de piña, hicieron un cóctel suave y dulzón amado por ambos sexos. Siempre la piña colada nos recuerda a las paradisíacas playas del Caribe.

Con los 90 y el fin de siglo llegó el revival de los cócteles clásicos como el Dry Martini muy bien definido por el célebre humorista James Thurber: ‘Dos son demasiados y tres no son suficientes’. Además las inolvidables chicas de Sex and the city pusieron en el top a otro clásico hasta ese momento olvidado: el Cosmopolitan. El Cosmo, como se lo conoce en la noche, se hizo popular entre las mujeres y en los clubes nocturnos gay. Ligero y elegante es un cóctel clásico a base de vodka y jugo de arándanos, con un toque de limón y Cointreau.

Antes de dejar todo e ir corriendo al bar, les cuento que en 1954, el multipremiado barman argentino Santiago Policastro, dejó por escrito en su decálogo que, ‘el barman es un artista y la coctelería un arte que se nutre de espíritu, sabor, aroma y color’.

Sigamos celebrando el centenario del jóven Negroni.