El placer de escuchar a Louis Armstrong cantando

unnamedSin dudas Louis Armstrong es el rey del jazz. Un trompetista único por su fraseo, sonido, inventiva y swing.

Muchos lo imitaron pero sólo unos pocos pudieron superarlo.

Esta playlist tiene la faceta menos conocida de Armstrong. Su perfil de cantante. Especialista en blues con su impronta de saber lo que cantaba desde su más profundo interior y darle a cada frase el sentimiento necesario para hacer una interpretación inolvidable y única. Su voz ronca podía conmover o simplemente sacar una carcajada en el oyente por como jugaba con las frases y el doble sentido de muchas de ellas. No le intimidó la “chanson” francesa, la canción judía o el tango. Todo lo hizo y muy bien. Tampoco se intimidó de cantar junto a gigantes como Frank Sinatra, Bing Crosby, Liza Minelli o Maurice Chevallier.

Su dueto con Ella Fitzgerald y el trío de Oscar Peterson -Si Louis es el rey, Ella es la reina- plagado de buen humor y un vibrante optimismo hacen que esas grabaciones sean imprescindibles, no solo para los amantes del jazz sino, para cualquier humano que disfrute de la buena música.

En tríos intimistas, grandes orquestas, o con su sexteto de dixieland, la voz de Louis enaltece la creación humana.

Aquí una muestra de ese talento impar:

https://open.spotify.com/playlist/0S1jCWXtOcscdJaYMRUwBg?si=bWLfbxTfTbyFHIQGj02gGw

Entrevista a David Gilmour

Fiel a su estilo, David Gilmour guitarrista de Pink Floyd, tiene la cualidad de ser reflexivo. Tanto cuanto toca como cuando es entrevistado.

Nunca responde rápido, siempre hace una pausa al contestar. Tampoco intenta rellenar espacios perdidos en su memoria.

En esta entrevista que tiene varios años, podemos rescatar historias y reflexiones como por ejemplo: “Algunas de las personas que parecen trabajar, y trabajan, y trabajan, se vuelven muy competentes, pero cada vez menos inspiradas”.

Escucharlo hablar es tan agradable como escucharlo actuar.

Las tonalidades más usadas en la música popular

En la música occidental contamos con 12 notas para componer una canción. Si, son las mismos 12 notas que usaron Mozart, Gershwin, Piazzolla, Los Beatles y Maluma. No importa el género.

Spotify cuenta con 40 millones de canciones y crece por día en 20 mil canciones nuevas, por lo que Kenny Ning, analista de datos Spotify y pianista jazz, se encargó de analizar la tonalidad de cada canción disponible en la plataforma para determinar qué tonalidad es la más usada,

keys-notes-spotifyLos resultados dicen que en general los compositores prefieren utilizar las tonalidades mayores por sobre las tonalidades menores. Esto es muy lógico, porque, sin importar el género que escuchemos, la tonalidad mayor sugiere sonidos más felices, y como contraparte la tonalidad menor provoca lo contrario.

La música a la cual estamos acostumbrados gira entorno a las tonalidades mayores pues en general nos gustan los sonidos felices o positivos.

Los compositores suelen en el piano o en la guitarra tomar el camino a través de la tonalidad de Sol Mayor que obtuvo la cifra más alta de popularidad entre las usadas (ver gráfico), seguida por las tonalidades de Do Mayor y Re Mayor.

En el caso de las tonalidades menores, La Menor, que es la más fácil de interpretar entre las tonalidades menores, es la más utilizada.

Teoría del por qué

Es probable que sea Sol Mayor la tonalidad más popular en el catálogo de Spotify porque en los instrumentos usados en la música contemporánea occidental, guitarra y piano, se hace más cómodo interpretar tonalidades compuestas en su mayoría por las teclas blancas del instrumento como Do Mayor, Sol Mayor, o Fa Mayor, en el piano; y para un guitarrista lo acordes que son naturalmente fáciles de tocar dada la afinación estándar de las cuerdas son Mi Mayor, Sol Mayor, La Mayor, y Re Mayor, que además son los primeros acordes que se aprenden en la guitarra.

Posiblemente los músicos compongan con estas tonalidades para poder enfocar su energía en la letra y la melodía. Esta es solo una teoría de Kenny Ning.

Pura magia: Art Blakey & the Jazz Messengers

Día de inicio de la primavera en el hemisferio sur y nada mejor que escuchar y ver esta maravilla que fue el quinteto de Art Blakey & The Jazz Messengers.

“Moanin'” y “I remeberg Clifford” se conviertieron en dos estándares del jazz y estas versiones en vivo, que calculo debe ser del año 1959, son extraordinarias.

El quinteto esta integrado en esta ocasión por Lee Morgan en trompeta (magnífico en “I remember Clifford”); Benny Golson en saxo tenor; Bobby Timmons en piano (su solo en “Moanin'” es increíble); Jymie Merritt en contrabajo y Art Blakey en batería.

¿Quiénes compran vinilos?

vinyl-records2Como buen fanático poseedor de 900 álbumes, el vinilo es para mi la quintaesencia de la música.

Cuando leí que Sony Music volvía a producir vinilos después de 28 años de haberlos abandonado y que en varios países había un furor por ellos, me puse a pensar quiénes eran los compradores.

Las ventas de vinilos aumentaron en 2017 un 10%, alcanzando la nada despreciable cifra de U$S 1000 millones; mientras que las ventas de CDs disminuyeron un 6%. No ignoro que el grueso de las ventas de música es por suscripción por streaming, que se lleva un 65% de los ingresos de un mercado total de U$S 15 mil millones.

Mis amigos, conocidos y familiares dicen que no hay una buena razón para comprar música; que internet por un lado y las plataformas como Spotify por otro, colman su necesidad musical. No ven la necesidad de “poseer” la música, sino que se contentan con escucharla. Un pequeñísimo grupo confiesa comprar algún álbum en CD de una banda independiente, mas por apoyarlos que por tener su obra.

Sobre si suena mejor un vinilo o un CD, el tema ya ha sido ampliamente debatido. La ciencia fue muy clara al señalar que ambos formatos ofrecen la misma calidad de sonido debido a que el oído humano puede escuchar hasta una frecuencia de 20 mil Hertz, aunque el CD trabaje en rangos de 44 mil Hertz. Bien, pero todos sabemos que lo analógico suena mucho mejor que lo digital. Ante esta consulta sobre la calidad de audio del CD por sobre la música digital on line, a nadie parece importarle, e incluso algunos me espantan diciendo que ellos escuchan con el celular.

Yo adopté el CD apenas salió porque eliminaba el “ruido a púa” o “scratch” como se lo conoce en la jerga, pero reconocí que al sonido del CD le faltaba textura; por eso el cassette, mas allá de la portabilidad, siempre me pareció que sonaba horrible.

vinilos UKVolviendo al tema de quienes compran los vinilos, tuve la idea que eran los millenials y los hipsters por la experiencia de poseer un objeto único y sumar una experiencia más íntima, además de su gran formato y el diseño de arte de las portadas y sobres internos. A eso sumarle la “interactividad” que se produce al poner un disco y colocar sobre él la púa y luego tener que darlos vuelta cuando finalice el lado. En resumen: un objeto fetiche que ofrece una experiencia sensorial mas allá de la auditiva.

Me equivoqué, nada de eso. ¿O quizás sí?

En realidad es a los hombres de mediana edad a quienes nos encantan los vinilos. No es la novedad del objeto fetiche sino la nostalgia de los que tenemos entre 45 y 55 años. Para nosotros tiene un significado emocional. De hecho a las personas de 18 a 24 años no les interesa.

Algunos de los que vendieron o regalaron sus vinilos a fines del siglo pasado para comprar CDs, ahora están vendiendo sus CDs para comprar otra vez los vinilos. Obviamente no es mi caso que jamás me desprendí de ellos.

Lo curioso es que según una encuesta hecha por las principales compañías discográficas, casi el 50% de las personas que compraron un álbum de vinilo el mes anterior aún no lo habían escuchado. El 41% tiene una bandeja giradiscos que nunca usan y el 7% de los que compran vinilo no poseen un tocadiscos.

¿Por lo tanto debería pensar que somos un grupo demográfico más propenso que la mayoría a tener más tiempo y dinero y a gastarlo en artículos de lujo como el vinilo o una cámara Polaroid?. No lo sé, pero me encanta que el vinilo haya vuelto.

Álbum imprescindible: “The Principle of Moments” de Robert Plant

Robert Plant - Principle of Moments (1983)Cuando integraste una banda mítica y super exitosa es difícil que tu carrera solista despegue y pueda diferenciarse de los que hacías antes. Sin embargo Robert Plant -uno de mis cantantes favoritos del rock junto a David Coverdale-, hizo grandes esfuerzos por lograrlo y creo que lo consiguió.

“The Principle of Moments” es un álbum que me cautivó desde su primera oída apenas salió allá por 1983. Plant venía de un óptimo primer disco solista, “Picture at Eleven”, que mucho no me había seducido; sin embargo “The Principle of Moments” tenía ese aire ochentero con matices pop y new wave sin dejar de lado el rock y alguna experimentación.

 

Robert Plant - Principle of Moments (backLP)Plant utilizó la misma banda de experimentados sesionistas que en el álbum anterior: Robbie Blunt en guitarras, Paul Martinez en bajo, y Jezz Woodroffe en teclados, incluyendo nuevamente al gran Philip David “Phil” Collins en batería en seis canciones; pero esta vez reemplazó en las restantes dos canciones al gran Cozy Powell por el legandario baterista de Jethro Tull, Barriemore Barlow. Phil Collins era en ese momento una mega estrella pop tanto solista como con su banda Génesis.

“Big Log” (el primer TOP 40 de Plant solista),  “In the Mood” y “Other Arms” (que desplazó a “Every Breath You Take” de The Police de los charts) fueron temas muy difundidos en la radio, pero mis canciones favoritas son “Horizontal Departure”  con un exquisito solo de Blunt y gran percusión de Collins, y “Messin’ with the Mekin”, en ese orden.

A casi 35 años de su edición sigue siendo un álbum imprescindible que aquí pueden escuchar.

 

In The Mood – Video oficial