Frases de Frank Underwood en “House of Cards” para no olvidar

El actor Kevin Spacey protagonizó la serie de Netflix “House of Cards” creando un personaje muy popular e inolvidable: Frank Underwood. Quien generó furor por sus frases ácidas y cínicas dentro de la política, pero también se han hecho populares en otros entornos.

Algunas de esas frases que destaco son muy aplicables al momento político que vive hoy en día la Argentina.

El dinero puede ser una gran mansión en Sarasota que empieza a derrumbarse en 10 años. El poder es una sólida construcción de piedra que perdura por siglos.

A veces, la mejor manera de ganar el respeto de tus superiores consiste en desafiarlos.

El éxito es una mezcla de preparación y suerte.

El poder es mucho como las bienes raíces, todo es sobre ubicación, ubicación, ubicación. Mientras más cerca estés a la fuente, el valor de tu propiedad será más alto.

Siempre he detestado la necesidad de dormir. Al igual que la muerte, pone incluso a los hombres más poderosos de espaldas.

Para algunas personas, el orgullo es su punto fuerte y también su debilidad; si consigues parecer humilde delante de ellos, harán cualquier cosa que les pidas.

Solo hay una regla: cazar o ser cazado.

Hay dos clases de dolor, el dolor que te hace fuerte y el dolor inútil, ese dolor que sólo provoca sufrimiento. No tengo paciencia por las cosas inútiles.

El camino hacia el poder está pavimentado de hipocresía.

No somos nada más ni nada menos que lo que escogemos revelar de nosotros.

Hay muchas cosas sagradas a las que les tengo respeto, las reglas no están entre ellas.

Hay dos tipos de vicepresidentes: los que se dejan pisotear y los que pisotean. ¿Cuál creen que pretendo ser?

La generosidad también es una forma de poder.

La democracia está tan sobrevalorada.

La naturaleza de las promesas es que permanecen inmunes a los cambios según las circunstancias.

Los amigos son los peores enemigos.

No existe la Justicia. Solo partes satisfechas.

Quizás crean que soy un hipócrita. Pues deberían hacerlo.

La naturaleza de las promesas es que permanecen inmunes a los cambios según las circunstancias.

Primer párrafo: “45 Días y 30 Marineros” de Norah Lange

45 Días y 30 Marineros - Norah Lange

“Al subir a bordo, una multitud de miradas celestes le corretea las piernas. Los noruegos no tienen ni la más leve insinuación de ojeras. ¡Ojos celestes y párpados color rosa!… que luego hallarían una explicación en los gestos apurados del capitán: el celeste, color frío o apasionado en mala forma; el rosado: frecuencia de acquavit o de whisky en los camarotes incomodados por el vigor de pipas y fotografías de mujeres desconocidas, madres de hijos también desconocidos”.