La magia de Agatha Christie

Agatha_ChristieDesde niño me fascinaron las novelas de Agatha Christie. Primero por las portadas de la colección “Biblioteca de Oro”, y ya en la adolescencia, por sus historias.

Agatha Mary Clarissa Miller nació el 15 de septiembre de 1890 y falleció el 12 de enero de 1976.

Su vida fue tan cautivante como sus historias. De familia de clase media alta, se casó dos veces, primero en 1914 con Archibald Christie, protagonizando en 1926 un hecho policial inédito: Luego de una fuerte discusión con su esposo se fue de la casa y su auto apareció abandonado junto a un río con su ropa cerca; ante su desaparición se designaron 1000 policías y mas de 15 mil voluntarios en su búsqueda. Fue encontrada 10 días después en un hotel con amnesia sin saber como había llegado, y sin reconocer ni a su esposo. El dato dramático fue que se había registrado en el hotel con el nombre de la amante de su cónyugue. En 1930 se casó con el arqueólogo Max Mallowan, a quien acompañó largas temporadas en sus viajes a Irak y Siria, lugares que fueron escenarios de varias novelas suyas.

10 negritosAdemás de ser la reina de las novelas de crimen y suspenso escribió seis novelas románticas bajo el seudónimo de Mary Westmacott.

Su bibliografía como Agatha Christie es la siguiente:

1920 El misterioso caso de Styles
1922 El misterioso señor Brown
1923 Asesinato en el campo de golf
1924 El hombre del traje marrón
1925 El secreto de Chimneys
1926 El asesinato de Roger Ackroyd (fue elegida la mejor novela de todos los tiempos por los 600 miembros de la Asociación de Escritores de Crimen)
1927 Los cuatro grandes
1928 El misterio del tren azul
1929 El misterio de las siete esferas
1930 Muerte en la vicaría
1931 El misterio de Sittaford
1932 Peligro inminente
1933 La muerte de Lord Edgware
1934 Asesinato en el Orient Expresst
1934 La trayectoria del bumerán
1935 Tragedia en tres actos
1935 Muerte en las nubes
1936 El misterio de la guía de ferrocarriles
1936 Asesinato en Mesopotamia
1936 Cartas sobre la mesa
1937 El testigo mudo
1937 Muerte en el Nilo
1938 Cita con la muerte
1939 Navidades trágicas
1939 Matar es fácil
1939 Diez negritos (mi favorita) 
1940 Un triste ciprés
1940 La muerte visita al dentista
1941 Maldad bajo el sol
1941 El misterio de Sans Souci
1942 Un cadáver en la biblioteca
1942 Cinco cerditos
1943 El caso de los anónimos
1944 Hora cero
1945 La venganza de Nofret
1945 Cianuro espumoso
1946 Sangre en la piscina
1948 Pleamares de la vida
1949 La casa torcida
1950 Se anuncia un asesinato
1951 Intriga en Bagdad
1952 La señora McGinty ha muerto
1952 El truco de los espejos
1953 Un puñado de centeno
1953 Después del funeral
1955 Destino desconocido
1955 Asesinato en la calle Hickory
1956 El templete de Nasse-House
1957 El tren de las 4:50
1958 Inocencia trágica
1959 Un gato en el palomar
1961 El misterio de Pale Horse
1962 El espejo se rajó de lado a lado
1963 Los relojes
1964 Misterio en el Caribe
1965 En el hotel Bertram
1966 La tercera muchacha
1967 Noche eterna
1968 El cuadro
1969 Las manzanas
1970 Pasajero a Frankfurt
1971 Némesis
1972 Los elefantes pueden recordar
1973 La puerta del destino
1975 Telón Hércules
1976 Un crimen dormido

El olvidado Guillermo Cabrera Infante

cabrera infante.jpgEl cubano Guillermo Cabrera Infante es una pluma algo olvidada en estos días; quizás por no negar su pasado revolucionario, pero ser muy crítico a la ausencia de sentido crítico del régimen de Fidel Castro, al cual abandonó en 1965 al renunciar a su cargo de agregado cultural de la embajada de Cuba en Bélgica, y se radicó en Londres donde asumió la nacionalidad británica hasta su muerte en el 2005 a los 75 años.

Fue militante político, ocupó cargos de importancia cultural como la dirección de la revista “Lunes de revolución”, donde fue cesanteado y la revista clausurada por el régimen castrista en 1961.

Su amor por el cine de los grandes directores como John Ford, Alfred Hitchcock, Vincent Minelli y Orson Welles, lo hizo desarrollar un fino estilo para la crítica cinematográfica que lo llevó a publicar, bajo el seudónimo de G. Caín, en la revista Carteles de La Habana en 1954, y de la cual terminó siendo el jefe de redacción en 1957. Fundó y dirigió la Cinemateca de Cuba entre 1951 y 1956; fue miembro del Instituto Cubano de Cine en 1959. Era un detractor del cine de autor.

En los setenta se mudó a Hollywood y colaboró como guionista para diversas películas; entre ellas “Bajo el volcán”, basada en la novela de Malcolm Lowry y dirigida por John Houston.

Su vena literaria era polémica, paradójica, refinada, brillante, profunda y provocadora. Guardaba gran admiración por Rubén Dario, Juan Ruíz de Alarcón y Jorge Luis Borges, y al mismo tiempo por Lewis Carroll, Mark Twain y James Joyce.

Desde su primer obra, “Tres tristes tigres”, y junto a Vladimir Nobokov y Julio Cortázar, revolucionó las letras con una narrativa humorística y erótica, y una forma novedosa de semántica, lingüística, referencias eruditas y rescate de la cultura pop.

Vista del Amanecer en el Trópico - Guillermo Cabrera InfanteQuiero detenerme en su pequeña gran obra “Vista del amanecer en el trópico”.

Publicada en 1974 contiene 101 breves relatos que funcionan como imágenes sobre la historia de Cuba.

Breve pero intenso, se disfruta como a un buen vino obligando a hacer una pausa entre sorbo y sorbo para reflexionar sobre lo leído.

Pese a referirse a personajes conocidos de la historia cubana, y que ellos sean desconocidos para nosotros, no dificulta la comprensión de las situaciones ni mella la emotividad de las mismas.

Para muchos, Guillermo Cabrera Infante, es el escritor cubano por excelencia.

Primer párrafo: “El adversario” de Emmanuel Carrére

el2badversario2b-2bemmanuel2bcarr25c325a8reMuchos escritores afirman que el primer párrafo es el más difícil de escribir. No sé si es el mas difícil, pero sí hay párrafos iniciales que atrapan y no sueltan al lector hasta la última página.

Este es el caso del libro El adversario, de Emmanuel Carrére, quien escribe un párrafo introductorio impactante. Lo comparto.

“La mañana del sábado 9 de enero de 1993, mientras Jean-Claude Romand mataba a su mujer y a sus hijos, yo asistía con los míos a una reunión pedagógica en la escuela de Gabriel, nuestro hijo primogénito. Gabriel tenía cinco años de edad, la edad de Antoine Romand. Luego fuimos a comer con mis padres, y Romand a casa de los suyos, a los que mató después de la comida. Pasé solo en mi estudio la tarde del sábado y el domingo, normalmente dedicados a la vida en común, porque estaba terminando un libro en el que trabajaba desde hacía un año: la biografía de Philip K. Dick. El último capítulo contaba los días que había pasado en coma antes de morir. Terminé el martes por la tarde y el miércoles por la mañana leí el primer artículo de Libération dedicado al asunto Romand”.